Los próximos ministros deben recomponer el consenso y aumentar las inversiones

ADECES (Asociación Pro Derechos Civiles Económicos y Sociales) espera que la futura crisis de Gobierno se salde con los ceses de los titulares de educación y sanidad, Juan Ignacio Wert y Ana Mato, y sirva para que el ejecutivo adopte un nuevo impulso en ambas áreas, con una mayor inversión en las mismas y recomponiendo el consenso institucional y social.
En el contexto de crisis actual con una tasa de desempleo del 26% que se incrementa hasta el 54% en los menores de 25 años, es urgente invertir en la formación de las nuevas generaciones para que puedan competir en el mercado laboral y erradicar las altas tasas (24%) de jóvenes entre 15-24 años que ni estudian ni trabajan. También son prioritarios los incrementos presupuestarios para las ayudas a las familias en situación de pobreza, servicios sanitarios de atención primaria y ayudas a la dependencia.
Educación

Desde el inicio Wert se ha lanzado a una cruzada con diversos frentes: españolizar Cataluña (sea esto lo que sea); incrementar las exigencias para acceder a becas; reformar la legislación sin consenso; hacer una lectura sesgada del informe PISA o desahuciar Educación para la Ciudadanía por su supuesta carga ideológica. Mientras se concentraba en esta labor ha visto reducido su presupuesto desde 2011 en un 12%, aunque hay partidas especialmente preocupantes, como la disminución de un 39% en educación infantil y primaria, un 59% en educación secundaria, formación profesional y escuelas de idiomas y un 70% en los presupuestos de educación universitaria.
Otros capítulos también han sufrido importantes recortes: la educación especial, la educación permanente y a distancia no universitaria, el apoyo a actividades escolares y la investigación y evaluación educativa, cuyo importe total decrece en el 34%. Si se computan los presupuestos dedicados a las Nuevas tecnologías aplicadas a la educación, la reducción entre 2011 y 2014 alcanza el 74%. Todos estos capítulos se agrupan desde 2013 en el epígrafe “Otras enseñanzas y actividades educativas”.
Las becas, por su parte, para equipararse en términos reales a los 1.431 millones de 2011, tendrían que haber ascendido en 2014 a 1.508 millones de euros, es decir, un 5% más de lo que recogen los presupuestos de 2014. Además, el criterio de dotación de becas es diferente, ya que en 2011 quienes reunían los criterios para acceder a una beca tenían derecho a ella, aunque hubiese que incrementar el presupuesto; ahora las cosas no son así.
La educación es un pilar básico de la sociedad, lucha contra todas las formas de intolerancia y discriminación, asegura la igualdad de oportunidades y aumenta la competitividad en el mercado laboral.
Por eso, desde Adeces solicitamos:
• Incrementar los medios humanos y financieros en los centros escolares públicos para proporcionar una educación de calidad a nuestros niños especialmente a aquellos que presentan alguna discapacidad.
• Hacer obligatorio y gratuito el segundo ciclo de educación infantil.
• Incrementar el número de becas para libros de texto y comedor escolar.
• Respetar las especialidades de los profesores y menor ratio de alumnos por aula.
• Reducir las tasas universitarias y restablecer el sistema de acceso a las becas. La educación no puede depender del poder adquisitivo de las familias.

Sanidad
Por su parte, la ministra de Sanidad embarcada en algunos asuntos de carácter más filosófico que práctico (intento de que la píldora del día después se dispense con receta, llamar violencia en el entorno doméstico a lo que es violencia de género) y en otros alejados de su área, como buscar fórmulas para que se pueda fumar en los casinos; ha ido dejando que el presupuesto de su departamento se reduzca desde 2011 en un 50% en Sanidad, un 35% en asuntos sociales, un 33% en igualdad y un 28% en consumo. Mientras, se introducía el copago o se reducían la lista de medicamentos cubiertos por el Sistema de Salud, en algunos casos sin alternativas posibles.
Este descenso influirá en el deterioro de la calidad sanitaria, principalmente en el de la atención primaria y en las políticas de prevención, que son el primer paso para una buena condición sanitaria y evitan problemas posteriores con el consiguiente incremento de los gastos.
La reducción presupuestaria también repercutirá en la desatención de más de 206.000 dependientes reconocidos que no están percibiendo las ayudas y en el abandono de los cuidadores, principalmente mujeres, que se quedan en el limbo laboral.
En resumen, el bajo presupuesto del Ministerio de Sanidad perjudicará a los colectivos más afectados por la actual situación de crisis: familias con bajos ingresos o sin ellos; personas con dependientes a su cargo; inmigrantes (873.000 personas han visto interrumpido su acceso al sistema sanitario español, la mayoría inmigrantes que han perdido su trabajo); pensionistas (el 16% de las personas jubiladas están expulsadas de hecho del sistema sanitario al no poder hacer frente al copago de sus medicamentos, prótesis…).
En el contexto actual Adeces reclama:
• Mayor inversión y más recursos humanos en los centros públicos sanitarios, especialmente en atención primaria, salud mental (el desempleo deriva en un aumento de las enfermedades mentales como la depresión) y políticas de prevención.
• Eliminar el copago sanitario para los pensionistas que no superen los 12.000€ anuales y en las familias sin ingresos y el de las personas con enfermedades graves y crónicas.
• Abonar las ayudas para la dependencia que están esperando más de 206.000 ciudadanos.
 
Sitio Web:www.adeces.org